sábado, 5 de noviembre de 2011

Feliz cumpleaños, Panamá.

El jueves 3 de Noviembre se cumplieron 108 años de la separación de Panamá de Colombia. Como todos los años, hubo desfiles por las calles, manifestaciones folclóricas y un gran despliegue de seguridad. Niños, jóvenes y adultos vistieron sus mejores galas para rendir honor a la Patria, ante los ojos de las autoridades, incluso la Ministra de Educación, Lucinda Molinar, bajó del palco para intercambiar pasos con uno de los integrantes de una de las famosas bandas independientes.



Una vez culminados los desfiles del aniversario de separación y de Día de la Bandera, 4 de Noviembre, el pueblo colonense festeja hoy (tengo entendido que el 5 de Noviembre es libre para todo servidor público o privado de aquella importante ciudad, a diferencia del resto del país).



Al respecto, un periodista chiricano se dirigió hoy por la radio al público de mi provincia para comentar la importancia del papel desempeñado tanto por estadounidenses como de patriotas colonenses en la gesta separatista del 3 de Noviembre. Narra aquel locutor que consultó un libro en el que se testifica de la importancia que tuvieron las maniobras de quienes administraban el ferrocarril en el engaño y retraso del avance militar colombiano hacia la ciudad capital.



Luego, siguió contando acerca de la detención de los generales Tovar y Amaya, cómo el general Esteban Huertas cambió de bando y la intervención estadounidense a favor nuestro. El supuesto soborno a los militares colombianos, conspiración de asesinato en alta mar y el hecho de que el día 3 aún buena parte del territorio panameño seguía bajo control colombiano; cuestión que realza el 5 de noviembre como una fecha con la proclamación definitiva de la separación.



Es interesante observar cómo los historiadores hurgan en documentos añosos, algunos con escritura inenteligible e investigan tratando de esclarecer qué fue lo que en verdad ocurrió en acontecimientos históricos que damos por sentados y que no cuestionamos tal como nos lo presentan los libros. Algunos de ellos invierten bastante tiempo y considerables sumas de dinero con tal de confirmar o refutar una hipótesis acerca de un hecho histórico.



Imposible a estas alturas saber con exactitud cómo pasaron las cosas. Pero, independientemente de lo que aconteció - si de verdad hubo una mancha en las actuaciones de nuestros próceres o no - como panameña solamente sé una cosa: que cada 3, 4, 5, 10 y 28 de noviembre honramos a un país pequeño al que amamos con pasión y que se merece que cuidemos los recursos naturales (plantas, animales, suelo, aire y agua), que convivamos con respeto y tolerancia y que trabajemos con honestidad todos los días para hacer de él un lugar mejor.



Nuestros próceres merecen nuestro respeto, por cuanto ejecutaron decisiones que nosotros probablemente hubiésemos vacilado en tomar. Después de todo, ¿cómo reaccionaríamos en aquellas circunstancias?

martes, 18 de octubre de 2011

Más que victoriosos en Cristo Jesús.

El sábado, sustenté mi informe de práctica docente en el nivel superior, para obtener el título de Postgrado en Docencia Superior, en la Universidad Autónoma de Chiriquí. Me siento muy agradecida por la misericordia inmerecida de mi Señor y Salvador Jesucristo, quien proveyó todo lo que me hacía falta para cumplir con esta meta, desde hace tanto tiempo anhelada (esta carrera la había empezado en 2000, pero por falta de dinero, tuve que postergarla hasta enero de este año).

Desde el principio, Dios me abrió puertas de bendición, hasta las semanas de práctica en que incluso me correspondió un grupo bastante manejable y para nada problemático. Hasta la profesora de enlace resultó accesible, así que las alabanzas y la gloria sean para mi Señor.

Durante este año he vivido muchas situaciones de diversa índole, algunas difíciles, otras vergonzosas y algunas gratificantes, pero en resumidas cuentas, ha predominado lo positivo. Ha sido un tiempo de aprendizaje y de lucha, de esfuerzo y de dependencia de Dios, pero que ha resultado de superación personal, desarrollo intelectual e interpersonal. Ha sido una época de satisfacciones, de conocer a personas diferentes y de demostrarme a mí misma mi propia valía.

Así que, pongo este triunfo a los pies del Señor, deseando que los planes y propósitos de Dios se cumplan a través de este título universitario y que el reino del Señor se establezca en la vida de todas aquellas personas con quienes me relacioné.

Coincido con Rick Warren en que solamente seremos felices en esta tierra poniendo nuestros talentos al servicio del Señor y fluyendo en el servicio a nuestros hermanos cristianos y a los no creyentes por medio de los dones con los que Dios nos bendijo.

Espero, de todo corazón, que el Espíritu Santo nos ayude a determinar su visión en nuestras vidas y que así nuestras existencias estén plenas de Su Propósito.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Aldea global o Patio Limoso Global.

Cada vez que escucho a mis profesores de la universidad, orientados por el Ministerio de Educación, se repite el mismo discurso: que los educadores estamos brindando una educación incompleta, pues ni practicamos valores ni se los inculcamos a nuestros estudiantes. Que está bien enseñar teoría y práctica, pero que lo que más se necesita en este momento es la práctica de principios éticos, morales, cívicos, religiosos, ambientales...

Yo, influida por estos ideales, pienso de igual manera, pero qué difícil es cambiar el escenario de la nueva generación. Un escenario en el que nadie puede disentir de otra opinión sin insultar ni denigrar a la otra persona; donde la gente ha perdido su integridad al punto en que evaden el pago de sus deudas y se molestan si les cobran; donde los niños hacen lo que les venga en gana y sus padres se molestan con quienes les llaman la atención.

Al respecto, puedo relatar que tengo unos vecinos que no saben el significado de la palabra "convivencia": ponen música en alto volumen, sin importar la hora, nos han dañado la cerca - curiosamente, la cerca está intacta en los costados de los otros vecinos - permiten que sus hijos tiren piedras a nuestro techo, los adultos arrojan basura a nuestro patio y muchas veces en que he pasado por ahí, no me devuelven el saludo - supongo que son de la realeza británica.

Y no son los únicos. Hay otros, varias casas más arriba, de los que hay que cuidarse de no dejar ningún objeto mal puesto porque se lo roban y no hay fin de semana que no hagan ruidosas "fiestas" llenas de licor y música estridente. Los niños copian el modelo de sus padres y son respondones, groseros y les gusta tratar de introducir monedas extranjeras (colones costarricenses o dimes canadienses) en los comercios para tratar de estafar a los cajeros. Tienen perros bravos sueltos, que atacan a los transeúntes y les gritan improperios a quienes tratan de defenderse a puntapiés. Se roban la señal de televisión por cable y, aunque les suspendan el suministro de agua o de energía eléctrica por incumplimiento en el pago, ellos se las arreglan para obtenerla clandestinamente.

Se habla tanto de tolerancia, de convivencia pacífica, de una Aldea Global en la que todos colaboran por un fin común y yo pregunto, ¿no será esto una utopía, parecida más a la aldea de los pitufos que a la realidad del ser humano que, bíblicamente hablando, es de naturaleza perversa y desagradecida (Romanos 3:23)? ¿Será posible convivir en paz con nuestros semejantes aun cuando existan diferencias entre nosotros? ¿O estamos condenados a destruir con nuestros pies lo que nuestras manos con tanto sacrificio lograron?

Cuando estoy a punto de perder la fe en el ser humano y en anhelar estar en otro lugar, mi vecina - la del "lado bueno" - me llama para regalarle una planta a mi mamá. Su jardín ya no tiene espacio y esa heliconia roja se vería genial junto al mirto que nosotros tenemos hacia el frente... podemos quedárnosla si queremos, así, completamente gratis. Le agradezco por el gesto y miro la flor. Es realmente hermosa, igual que la tarde soleada que pasa desapercibida para quienes se enfrascan en sus afanes y no tienen tiempo de darle gracias a Dios por lo bueno. Y sí, sí vale la pena vivir un día más para cumplir los planes y los propósitos de Dios aquí en la tierra.

jueves, 28 de julio de 2011

El Legado de las Revoluciones.

A punto de finalizar este mes de Julio, en el que se conmemoró un aniversario más de las Revoluciones Francesa y Estadounidense, pienso en el tipo de legado que aquellos grandes filósofos y patriotas querían transmitir a las posteridad. No hay corazón que no se estremezca ante las palabras: "Libertad, Igualdad, Fraternidad", inmortales por su peso histórico y porque siguen siendo inspiración para las generaciones venideras.


En este año, en algunos países se han registrado protestas en contra de sus gobernantes, al punto de echarlos de su posición de autoridad, bajo graves acusaciones de corrupción y tiranía. Tal vez, a George Washington o a Maximilien Robespierre les habría parecido lógico que las masas humildes se rebelasen en contra de sus gobernantes... o tal vez no.


Habría que estudiar el contexto histórico en que ocurrieron aquellos eventos, tan ampliamente difundidos a través de una sucesión interminable de libros, documentales y películas (cómo no recordar "El Patriota", con Mel Gibson y Jason Isaacs) y reflexionar sobre las motivaciones que llevaron a los que hoy conocemos como grandes luchadores por la libertad y la justicia de sus pueblos, a tomar las decisiones que cambiaron el curso de la historia.


¿En verdad la libertad, igualdad y fraternidad era para todos, o solamente para los de clases más pudientes? ¿Igualdad para los hombres solamente y no para mujeres? Al igual que la democracia ateniense, que ha sido blanco de críticas por sus fallas - entre ellas, el pedante machismo - la revolución francesa ha sido duramente cuestionada por algunos revisionistas históricos que no digieren cómo un pueblo pudo someter a la guillotina a sus reyes.


Sin embargo, a pesar de que se cometieron terribles hechos durante estas revoluciones, que causaron la muerte de inocentes y culpables, yo considero que se puede extrapolar algo positivo de esto y es que, realmente, la gente del pueblo no debe tolerar abusos de sus gobernantes. Deben alzar sus voces de forma respetuosa y tolerante y proponer alternativas de solución a los problemas, sobre todo, oponerse a todo tipo de injusticia y opresión, educándose, trabajando honradamente y cumpliendo sus deberes cívicos y patrióticos.


Es difícil hablar de cultura de paz y del respeto a la opinión ajena en estos tiempos en que nadie valora la tolerancia. Alguien expresa públicamente su punto de vista sobre cualquier asunto e inmediatamente otra persona le lleva la contraria con los insultos más denigrantes. No está de moda la sinceridad respetuosa, ahora la gente te dice: "es que yo soy muy directo" como una excusa para decirte groserías. Nadie pierde un minuto de tiempo escuchando opiniones contrarias, porque las ven como una amenaza y no meditan en que tal vez la otra persona tenga razón. Nadie quiere admitir sus errores, lo consideran una muestra de debilidad.


Nos queda un largo camino por recorrer, educando a las nuevas generaciones para que sepamos convivir en una sociedad cada vez más intolerante. Sería bueno empezar por cambiar nosotros mismos, dándoles a las palabras Libertad, Igualdad y Fraternidad el sentido correcto.

viernes, 24 de junio de 2011

Violencia en David.

Nací el 26 de Agosto de 1976 en la mágica ciudad de David, cabecera de la provincia chiricana. Mi infancia transcurrió feliz, entre el tiempo de clases en el pueblo de Volcán, durante la temporada lluviosa y las vacaciones en mi ciudad natal, a lo largo de la estación seca. En realidad, los recuerdos veraniegos acumulados durante mi niñez hablan de las altas temperaturas características de David, paseos de fin de semana a un curso natural de agua cerca del Colegio Francisco Morazán y una que otra visita al muelle de Pedregal, a mirar los barcos. Y, sobre todo, mucho viento, especialmente en Enero.


La delincuencia existe desde que el primer hombre, Adán, pecó y nos heredó una naturaleza humana contraria a la voluntad de Dios, por eso, pienso yo, lo malo se aprende fácilmente y lo bueno es difícil de practicar. Sin embargo, la sociedad se ha corrompido de una manera terrible de unos cuantos años a esta parte. Por ejemplo, ya mi familia no considera sensato pasar una tarde dominical en Puerto Pedregal, pues temen a la delincuencia.


Pero, ¿será que no existían maleantes cuando mi mamá y mi hermano íbamos a Pedregal? Absurdo, igual que suponer que antes no se contaminaba el riachuelo que pasa por el Morazán. Antes, uno se bañaba en cualquier río, ahora están secos debido a las hidroeléctricas o con el cauce disminuído y súper contaminado, arriesgándose uno a que le salga una erupción cutánea, o recibir un disparo de un pandillero. Y cada día aumenta el número de urbanizaciones, nos estamos quedando sin agua, sin árboles, sin animales.


Un reconocido periodista chiricano se quejó en el noticiero de Ramón Cano Mojica de que el centro de David por las noches está plagado de hombres que se prostituyen, al punto en que lo comparó con "la 4 de Julio" de la capital. Y no solamente eso, tiroteos con víctimas fatales, tráfico cada vez más lento, encarecimiento de la vida, inseguridad, violencia doméstica y muchas otras cosas que antes eran ocasionales, ahora son el pan de cada día. Pregunto: ¿qué le pasó a mi David?


Sin duda alguna, el aumento demográfico agravado por la triste situación de personas que abandonan sus pueblos y emigran a David para obtener un empleo, es uno de los detonantes, aparte de la tan cacareada crisis de valores, de la que mucho se habla, pero poco se hace, porque nadie parece interesado en cambiar su estilo de vida o admitir que quizá se equivocó en algo. Después de todo, si empiezas a dar un consejo diciendo "la Biblia dice..." la gente te mira como si fueras uno de esos fanáticos locos que inducen a la gente a suicidarse o cosas peores.


Los problemas sociales no tienen una única solución lineal y no existe una panacea para acabar con la escalada de violencia, narcotráfico y contaminación por la que atraviesa la provincia chiricana. Pero creo con sinceridad que cada uno puede y debe poner un granito de arena cambiando su manera de pensar y actuar, pidiéndole al Señor la fortaleza para ser tolerante con los demás y teniendo la valentía de ser diferente.

lunes, 2 de mayo de 2011

Tiempos de Prosperidad.

Leí recientemente uno de los libros del archifamoso autor estadounidense Wayne Dyer, La Fuerza de Creer, en donde afirma que si una persona está convencida que merece poco o nada, pues eso es justamente lo que obtendrá. Si, por el contrario, esa persona considera que merece todo, pero procura conseguirlo aprovechándose de los demás (robándoles, estafándoles, usando cosas ajenas sin permiso del dueño, utilizando a los demás para obtener sin dar nada a cambio) cosechará escasez.

Nunca había analizado las cosas bajo ese punto de vista. Ahora comprendo porqué personas que conozco viven en la derrota, producto de malas actitudes que se reflejan en conductas y en lo que expresan verbalmente.

Un ex-colega tenía una mala suerte horrible, es el tipo de individuo que compra un circo y al día siguiente comienzan a crecer los enanos. A pesar de tener muchos años de experiencia como educador de primaria siempre andaba pidiendo dinero prestado - por supuesto, sin intención de devolverlo - y procurando que otros hagan el trabajo que le correponde hacer. Al principio, me di a la tarea de escuchar su frase habitual, de que el dinero no le alcanza, que tiene muchos problemas y que los demás no le comprenden. Pero luego reflexioné sobre sus actitudes y me di cabal cuenta que estas cosas (que hay gente que lo han estafado en ciertos negocios que ha emprendido y el hecho de que muchas puertas se le han cerrado: a pesar de poseer una buena casa, no ha logrado venderla) le han ocurrido porque él mismo le pagó mal a otros (principalmente, colegas) que le ayudaron con un corazón sincero.

Otro conocido, a quien felizmente tengo tiempo que no veo, también pasa apuros para pagar la pensión de sus cuatro hijos - abandonó a su esposa por otra y, a su vez, esta rompió con él - y para saldar sus deudas. Le debe dinero a la casera y a una "novia", como él las llama, que le prestó una fuerte suma de dinero para ayudarlo. Tiene 37 años y aún no se ha vuelto a casar... sin embargo, a mí no me sorprende, porque es malagradecido con quienes le tendieron la mano (les contesta en tono desagradable, critica su presencia física o lo que llevan puesto y no se muestra dispuesto a hacer el mínimo favor a quienes se sacrificaron para ayudarlo). Vive solo para el momento, creyendo en marcas de ropa, zapatos y perfumes caros y utilizando las mujeres para que le den sexo y dinero, sin importarle un bledo con sus sentimientos.

Como persona empática, traté de escucharles cuando ambos se quejaban conmigo de lo mal que la vida los trata. Pero al poco tiempo, noté que yo misma tenía en mi boca frases suyas: "no puedo", "estoy alcanzada hasta el fin de mes", "no puedo darme ese lujo", "el dinero no me alcanza". Me di cuenta con horror, que el dinero se me escurría como aceite de las manos por el simple hecho de aceptar en mi mente una actitud de escasez y derrota. Estaba tan enfocada en lo que me hacía falta que vivía con el fantasma de las vacas flacas acechándome. Así que comencé a evitarlos y negarme a escuchar sus lamentaciones - pues, oh sorpresa, tampoco aceptaban mis sugerencias para cambiar sus vidas.

De manera tal que, como afirma el doctor Dyer en sus excelentes publicaciones, una persona orientada a la abundancia hace afirmaciones positivas todos los días ("lo lograré", "soy una persona victoriosa", "Dios me ha bendecido", "alcanzaré mis sueños"), lee libros o escucha testimonios de personas que siendo de condición modesta han alcanzado gran prosperidad en sus vidas y, sobre todo, se rodea de gente con mentalidad positiva que le animen a lograr sus metas.

En conclusión, no debemos hacer caso de las personas con mentalidad negativa, ingratos con Dios y con el prójimo, que buscan aprovecharse de otros y que no dan gracias a Dios por lo que tienen en vez de quejarse por lo que les falta. Si tenemos un consejo a mano para que logren revertir su mala situación, sería bueno hablarles de eso. Pero si se niegan a escuchar, lo mejor es encogerse de hombros y seguir nuestro camino de abundancia y prosperidad.

martes, 22 de marzo de 2011

La despedida a un grande.

El sábado por la tarde escuché la noticia que había fallecido el político panameño Guillermo Ford (1936-2011). Me sentí impactada, pues no esperé que su cita con el destino llegase así, tan de repente, sin embargo, me fue inevitable recordar...

Mi mente me transportó a fines de los años ochenta, cuando el equipo conformado por Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford (apodado "Billy" y también "Gallo ronco", debido a que era uno de los fundadores del partido político Molirena - cuya bandera exhibe un gallo - y poseía un timbre de voz algo grave) ganó las elecciones a la presidencia, en pleno régimen dictatorial del General Noriega. Los grupos leales al régimen salieron armados de varillas de hierro y otras barbaridades a atacarlos, a Endara le dieron en la cabeza, lo que motivó su inmediata hospitalización y a Ford lo hirieron de tal manera, que su camisa blanca quedó manchada de sangre. Y esa foto le dio la vuelta al mundo, sensibilizando a las demás naciones acerca de la triste situación por la que pasábamos los panameños en aquel entonces.

Más de veinte años después, yo no soy la única que recuerda. Estuve observando por televisión el sepelio de Ford y jamás esperé que tantos panameños acudieran a sus honras fúnebres. Decenas y decenas de personas abarrotaban las calles arrojando flores al carro del benemérito cuerpo de bomberos que transportaba sus restos por las calles de la capital. Muchos de ellos portaban pañuelos blancos y sonaban pailas, como en los tiempos en que la Cruzada Civilista protestaba en contra de las arbitrariedades del régimen de turno. Gritaban aquella famosa frase que Billy Ford popularizó: "Esta cosa se acabó!" (refiriéndose a la dictadura militar) e incluso algunos exhibieron sus añosos pañuelos con las consignas de aquel tiempo.

Independientemente de las convicciones políticas de cada uno, nadie puede negar que Ford fue un hombre valiente, que le plantó cara a un régimen opresor durante una de las noches más negras de nuestra historia patria, un hombre con principios e ideales. Prueba de ello, a la misa de cuerpo presente acudieron los ex-presidentes de oposición, el Dr. Ernesto Pérez Balladares y Martín Torrijos Espino, quienes haciendo gala de gran caballerosidad, resaltaron las cualidades del finado ante las cámaras periodísticas. También, la ex-presidente Mireya Moscoso y la viuda del finado ex-presidente Endara, Ana Mae Díaz lucían profundamente conmovidas.

Probablemente, don Billy nunca imaginó a cuántos corazones tocó con su trayectoria y sus ideas. Tal vez nunca creyó que el día de su sepelio habrían tantos coterráneos llorando y recordándolo tal como lo que fue: alguien que sirvió bien a su patria. Pero si estoy segura de algo, es que debemos ser agradecidos con las personas que nos sirven en vida y no esperar que la muerte silencie sus voces para entonces manifestarles nuestra gratitud.

martes, 1 de marzo de 2011

Un puntapié a la lechuza.

En el noticiero de ayer, el público pudo observar de qué manera un futbolista propinaba un puntapié a una lechuza que, por algún motivo había aterrizado en el campo de juegos, hecho ocurrido en el hermano país de Colombia. Hoy, me enteré de que el animalito murió.

El jugador de fútbol parecía compungido cuando ofreció sus disculpas ante los medios de comunicación por su acción; sin embargo, todo el mundo se enteró de esto y lo condenaron fuertemente, inclusive, algunos querían agredirlo físicamente.

La artista Solinca, hoy considerada amiga y protectora de los animales, al ser entrevistada por un periodista local, repudió la acción y dijo con toda claridad que este hecho reflejaba la profunda crisis de valores, no solamente a nivel de la persona que cometió este hecho, sino en toda la sociedad panameña. Yo, como una opinión personal, estoy de acuerdo con Solinca.

En todo el mundo, el tráfico de animales silvestres es un negocio que representa la muerte o cautiverio de miles de criaturas que no tienen culpa alguna de los perversos designios del hombre. Se extraen partes de sus cuerpos con fines "medicinales" u ornamentales, en tanto que otras pasan el resto de sus miserables existencias lejos de sus hábitats naturales, separados de sus familias, atados o encerrados, presos sin haber cometido ningún delito, como es el caso de los loros, guacamayas, tucanes, periquitos y otras aves.

Y los animales domésticos no se la tienen más fácil. Creo que existen muchas personas que tienen mascotas, pero no deberían poseerlas, pues no se preocupan por alimentarlas, procurarles atención veterinaria o asearlas como debe ser, sino que las golpean y maltratan.

Los animales no nos critican, ni nos dan consejos que no hemos pedido, ni conspiran en contra nuestra. Nos aceptan tal como somos y se ganan nuestro cariño con su belleza e inteligencia.

Amémoslos y cuidémoslos, pues son la creación de Dios, al igual que este mundo que salió de Su mano de artista.

martes, 8 de febrero de 2011

Panamá libre de minería.

Escuché el rumor de que la mina de cobre en Cerro Colorado es la tercera más grande del mundo. Se dice que los pueblos nativos que habitan esa zona - los ngöbe-buglé - están divididos: unos a favor de la explotación de la mina (debido al desempleo y al preocupante nivel de pobreza y abandono en que se encuentra la Comarca Ngöbe-Buglé) y otros en contra (porque ven comprometido el legado de sus hijos con tierra, aire y aguas contaminados, animales extinguidos y bosques arrasados).

Ayer hubo una reyerta terrible en la que la policía arremetió contra manifestantes que habían obstruído la vía interamericana a la altura del cruce de San Félix; dejando un saldo de varias personas heridas y algunos otros fueron apresados. Y en la ciudad capital, la cosa se puso seria cuando los ambientalistas, sindicalistas y manifestantes en general intentaron entrar a escuchar el debate de la Cámara Legislativa sobre las reformas al Código Minero (vigente desde 1975, según tengo entendido)y les fue negado el paso.

Definitivamente que un código legal tan añoso debe ser reformado, pero la población en general reclama cada vez mayor participación para expresar su punto de vista - casi siempre en contra, porque los seres humanos nos resistimos a los cambios.

Por otra parte, es difícil hallar una solución que satisfaga a todos (ricos, pobres, mineros, habitantes del lugar, ambientalistas). Da miedo que lugares tan prístinos queden contaminados con cianuro y otras barbaridades; pero también preocupa el desarrollo socioeconómico y cultural de nuestro país, tan en atraso, porque rechazamos los cambios y nos negamos a evolucionar a otro nivel de conciencia.

Pienso que las partes involucradas deben ser tolerantes y escucharse sin insultarse, sin violencia, sin trampas, sin estira y encoge, pues eso no conduce a nada positivo. Si la explotación minera beneficiará a la mayoría del país, bienvenida sea. Pero si es el primer clavo en el ataúd de seres humanos, animales, bosques y demás recursos naturales, mientras unos poquitos amasan fortunas sobre la explotación de unos pobres mineros, entonces podemos hacer un alto en el camino y preguntarnos si vale la pena.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La Semana del Libro.

Hasta ayer, estuvimos celebrando en el plantel donde me desempeño como educadora, la Semana del Libro, con un despliegue de talentos en muchas áreas. Los jóvenes participaron de concursos de dibujo, de declamación, de ortografía y de lectura mecánica y comprensiva, todos ellos, alusivos a la fecha.

Más allá de ganarse un pergamino y una mención honorífica durante el acto cívico de los lunes, se busca que la juventud panameña (pésima lectora) cobre interés en la lectura de libros que sean de provecho para sus vidas. Que no voltee los ojos en blanco cuando se le manda a leer algo para extraer de ahí un resumen, o plasmar en un escrito lo que comprendió del mismo.

En una era de Internet y audiovisuales, se dice que es obsoleto comprar enciclopedias. Como resultado de ello, la gente joven no quiere leer. Los mando a leer un artículo y me dicen que no entienden nada. Que les explique. Que eso está muy complicado. No saben hacer mapas conceptuales ni extractos. La mediocridad aflora, no solamente al no efectuar las pausas y leer incorrectamente las palabras (por no mencionar que desconocen el significado de muchas de ellas, pero les da pereza buscarlas en el diccionario. Para eso está la maestra, para que les explique... ), sino en unas pésimas caligrafía y ortografía, mapas conceptuales sin palabras de enlace o cosas mal hechas. No hay calidad.

Qué diferencia de cuando yo era niña y en el ambiente en que me crié no había Internet, ni computadoras, ni celulares, ni televisión a colores. De hecho, mi casa era de madera y se usaba letrina, tanto en casa como en la escuela. Aparte de los animales que vivían con nosotros y mis muñecas, lo único realmente divertido para pasar las tardes lluviosas era viajar... con los libros. Libros de Ciencias Naturales, de Historia, de cuentos.

Qué entretenido leer sobre los parásitos, la clasificación de los vientos según su velocidad y efectos, el cuento del penitente de la otra vida y la historia de la antigua Roma, contada por José Cosmelli Ibáñez. Mirar las fotografías de vacas deambulando por las calles indias y, con nueve años de edad, asombrarme al leer que esos animales eran sagrados. Sobre todo, el libro de Biología de mi hermana, que me hizo entender, en un segundo grado de primaria, la diferencia entre organismos unicelulares y multicelulares.

Pero, bueno, los tiempos cambian y hay que adaptarse. También me parece un crimen que a un niño se le atosigue con tanta letra cuando existen otros recursos a los cuales acceder. Sin embargo, no se trata de eso, se trata de que ame la lectura como una herramienta poderosa, no solo para el estudio, sino para su entretenimiento y su desarrollo como persona.

Los conocidos míos que han viajado a Europa y Japón, me cuentan luego que a esa gente le gusta leer. No sé si es verdad. Pero, por algo ellos están adelantados y nosotros seguimos haciéndoles los mandados.

En todo caso, lo mejor es que a los chicos se les limite el tiempo que pasan frente al televisor o la computadora (cosa bien difícil si mamá y papá trabajan y los críos quedan bajo la supervisión de alguien ajeno a la familia) y se les inculque el hábito de la lectura comprensiva a nivel familiar. Por ejemplo, una revista o libro corto se leen entre todos en un lapso de una semana y luego discuten las ideas principales.

Miro los niños maltratando los libros y negándose a reflexionar sobre ellos cuando los leen. Pienso: oye, qué lástima. No saben lo que se pierden.

domingo, 29 de agosto de 2010

Disturbios en Bocas del Toro.

Al ver por televisión las imágenes de los hechos acontecidos en la hermana provincia de Bocas del Toro a fines del mes de Julio, no pude menos que dolerme de lo que pasó.

Personas que perdieron la visión de uno o ambos ojos, gente temporalmente secuestrada, panameños que murieron y grandes pérdidas económicas por los destrozos materiales: automóviles quemados y comercios destruidos y saqueados. Esto, sin mencionar las condiciones en que quedó el aeropuerto y los bancos de la localidad, llenos de piedras y con las ventanas hechas añicos.

Es muy triste esto último, porque Bocas del Toro se había posicionado firmemente como uno de los lugares con mayor atractivo turístico, pero luego de haber vivido ese clima de inseguridad y haber visto las condiciones en que quedó el aeropuerto, es normal que los extranjeros desistan de su empeño de visitar esa provincia.

¿Cómo pasó esto? Ninguna de las partes asume la responsabilidad. Nuestro gobierno culpa a los sindicatos y los sindicatos satanizan al gobierno. ¿A quién se le cree? ¿Quién tiene la razón?. Yo creo que no se trata de tener la razón, porque ambas partes la tienen, hasta cierto punto.

El pueblo ve con malos ojos a los movimientos populares liderizados por gremios como FRENADESO, SUNTRACS y los sindicatos que surgen de sectores largamente oprimidos por parte de las clases privilegiadas (fincas bananeras y productoras de caña de azúcar), pero, lo cierto es que sin estas luchas, no se habrían alcanzado beneficios para la gente pobre en todas las áreas: salud, educación, alimentación, vivienda, entre otras. Sin una voz valiente que señale los errores de nuestros estadistas, estaríamos a merced de legislaciones inconvenientes para los intereses de la mayoría. El problema es cuando las cosas se salen de control y comienza el vandalismo y el oponerse a todo lo que los gobiernos de turno hagan, sea bueno o malo.

Por otro lado, no me cabe en la cabeza que TODA la "Ley Chorizo" sea mala y que nuestros gobernantes hayan obrado de mala fe al imponerla. Ciertas personas que saben de leyes entresacaron algunas cosas positivas que contiene dicha ley y la presentaron a los medios de comunicación masivos para el conocimiento de los afectados. Sin embargo, coincido con algunos periodistas en que nuestros gobernantes, luego del desastre de Bocas del Toro, deben tomar estos hechos como una oportunidad para eliminar los métodos para reprimir multitudes con perdigonazos y plantearse nuevas alternativas para el control de multitudes que no deje padres de familia discapacitados de por vida.

Pienso que ambas partes deben proceder con cordura y con respeto, recordando siempre que no son el centro del universo y que con comunicación se puede lograr mucho. Como bien lo señaló Benito Juárez, "el respeto al derecho ajeno es la paz".

miércoles, 21 de julio de 2010

La Oración de Intercesión.

El domingo pude ir a la iglesia y, a pesar de encontrarme debilitada por la fiebre, pude rescatar una lección del pasado que ya tenía olvidada: el poder de la oración de intercesión.

El pastor nos decía que es muy importante dedicar buena parte del tiempo de oración a interceder por personas que no pueden o quieren acercarse a Dios para transformar sus vidas conforme a su voluntad.

Con tanta preocupación por las tareas cotidianas descuidamos lo que más importa: que el Señor permite que vivamos para que le sirvamos a los demás y establezcamos su reino en la tierra. Nos concentramos en nuestros propios problemas y al presentar peticiones referentes a las situaciones que nos turban, olvidamos orar por los enfermos, deprimidos, pobres, los gobernantes de las naciones y muchas otras cosas que son de gran estima ante los ojos de Dios.

Al orar por otra persona o grupo, hay que tener en cuenta que nuestro Dios escucha y da respuesta a las peticiones de gente que mantiene su humildad. Cuando leemos los libros de Daniel, Esdras y Nehemías, nos percatamos que, a pesar de que eran justos y obedientes a Dios, no señalaron a los demás como los malos de la película. Confesaron y pidieron perdón por sus propios pecados, los de su familia y los de la nación entera, reconociendo en todo momento la santidad del Señor y la debilidad suya como seres humanos.

Así que, no me resta más que exhortar a mis hermanos en Cristo que no dejen de orar por todos los seres humanos de este planeta, sin olvidarse de que somos humanos y fallamos.

sábado, 10 de julio de 2010

Soy virgen... ¿algún problema con eso?

El sábado anterior al día del día del Padre, conocí a un chico que me pareció muy agradable y respetuoso en su trato hacia mí. Conversamos mucho y, tiempo después, conforme la confianza se establecía entre nosotros, me confesó que, a pesar de su edad (22 años) nunca ha tenido relaciones sexuales. Durante tres años tuvo una novia a la que quiso mucho, pero siempre la respetó. Él se siente avergonzado, porque en la compañía para la que trabaja, los demás se burlan de su condición.

Le contesté que la decisión de mantenerse puro hasta el matrimonio no tiene nada que ver con su hombría, ni con su valor como persona; además, lo felicité por mantenerse fiel a sus valores cristianos. Me sentí agradecida con Dios porque todavía quedan jóvenes que valoran la institución del matrimonio y se guardan durante el noviazgo.

Sin embargo, me preocupa el machismo de la sociedad en la que vivo. A este muchachito lo molestan en su empleo por ser virgen e incluso una secretaria de la compañía puso en tela de duda su masculinidad, todos los días le decía: eres gay, eres gay, eres gay...

Ahora comprendo porqué aquellos chicos que me parecían tan centrados de repente andan en cosas que riñen con la moral cristiana. Sencillamente, no soportan la horrible presión de una sociedad para la que un verdadero varón es el que se harta de alcohol, anda en promiscuidad sexual y de cada diez palabras que dice, tres son vulgares. Lo triste es que la mayoría de los programas de televisión, películas, canciones y publicidad alientan estas conductas, sin advertirle a los jóvenes las posibles repercusiones en su salud física y emocional.

Deberían inventar unas camisetas que digan: SOY VIRGEN Y QUÉ, para estos chicos y chicas que han decidido guardarse.

No faltará quien diga: pero, ya yo no soy virgen, ¿acaso se me debe juzgar por mis decisiones?. Y es cierto, cada quien actúa en su libre albedrío y no considero justo que se critique a la gente por sus actuaciones. Todos cometemos errores, confiando en las personas equivocadas.

Como dijo un prestigioso médico epidemiólogo de mi provincia (en cierta ocasión que fue a la universidad a orientarnos a los estudiantes acerca del HIV y enfermedades de transmisión sexual): el pasado quedó atrás, lo que cuenta son las decisiones que tomemos de hoy en adelante.

¿Qué has decidido tú?

domingo, 20 de junio de 2010

La Fiebre Mundialista ya llegó!!!

Cuatro años después, la fiesta mundialista llega a nosotros. Un evento que involucra - y entusiasma - a la gente de todo el mundo, sin importar nacionalidad, etnia, color de piel, escolaridad, edad, sexo, nivel social o cultural: la Copa Mundial de Fútbol!.

Cada persona, aun cuando no sea un fanático(a) incondicional del fútbol, tiene su equipo favorito. Se hacen apuestas, se preparan incontables platillos étnicos "para celebrar la victoria" de x o y selección, la gente se congrega en lugares públicos, compran camisetas y placas decorativas para vehículos...

¡Es una locura! ¡Es una fiesta! ¡Es una fiebre! ¡Es una moda! Es... guerra. Ya escuché que a algunos jugadores y técnicos los han amenazado de muerte por no obtener los resultados esperados. Todavía recuerdo el trágico caso de Andrés Escobar, cuyos compatriotas afirman que él era todo un caballero y buena persona, y no obstante, ese autogol selló su sentencia de muerte.

Las pasiones se desbordan, sin embargo, no hay que olvidar que es un deporte bonito y no hay que llevar las cosas al extremo.

sábado, 5 de junio de 2010

La Fidelidad es un valor... impracticable?

Una profesora que nos impartía clases sobre Andragogía mencionó cierto domingo que la fidelidad es un valor. Volteé a mi alrededor y vi las risitas de mis compañero(a)s, pero tuve que confesar que la profesora tenía razón.

Un valor. Como la honestidad, la fe, el amor, la cooperación, la solidaridad, la verdad y tantos otros que la gente valora pero no practica... o sí.

¿Cuántas parejas fieles quedan en la Tierra? Imposible saberlo. Sin embargo, la fidelidad conyugal tiene muchas ventajas: brinda estabilidad a la unión matrimonial, se evitan enfermedades de transmisión sexual, pero sobre todo, se evitan decepciones.

Decepciones como las de una joven a la que llamaré Magnolia. Su esposo la engañó, así que decidió pagar con la misma moneda. Se topó con un sinvergüenza que se aprovechó de ella y aunque se salvó del HIV, lo cierto es que quisiera volver el tiempo atrás para no haber tomado esa decisión tan estúpida.

Magnolia está arrepentida, ¿lo estará su esposo?. Quien sabe. La gente se traga sus lágrimas a solas, sin muchas veces tener a alguien a quien contarle sus fracasos, porque, sin importar bajo qué circunstancias ocurrió el adulterio, la sociedad entera lo condena y juzga con severidad a quien falló a sus votos.

Ahora, no es mi intención condenar - ni ensalzar - a las personas que fallan, pues todos estamos expuestos a la tentación, que solamente Jesús venció en todas las formas. Solamente deseo exhortar a la sociedad entera a que retomemos nuestros valores y los practiquemos con la ayuda de nuestro Señor y Salvador, que nos sostiene en medio de tribulaciones, necesidades y pruebas.

sábado, 22 de mayo de 2010

Amnesia para lo que nos conviene.

No recuerdo dónde leí que bienaventurados son los que dan sin recordar y reciben sin olvidar. Ni siquiera sé si estoy citando correctamente, pero el asunto es que el autor desea plasmar lo siguiente: tenemos que aprender a dar sin echarle luego en cara a la gente los favores y, a su vez, tener la humildad para aceptar ayuda de los demás y no pagar mal por bien.

Cuántas veces no hemos hecho favores, pequeños y grandes y luego sentimos que esas personas después no quieren ni dirigirnos la palabra, y más, cuando prestamos dinero. Nos esmeramos en ganarnos el cariño y el respeto de los demás y muchas veces lo que hacen es hablar mal de nosotros a nuestras espaldas.

Como también, quedamos haciendo lo mismo y no somos agradecidos con nuestra familia y amigos. Nuestras madres nos cargaron nueve meses en el vientre y sufrieron dolores espantosos para darnos a luz y, sin embargo, no les damos el lugar que se merecen en nuestros corazones.

El esposo irrespeta a la esposa y viceversa. El hijo(a) no honra a sus padres, como también hay padres y abuelos que abusan de sus hijos. Un mal vecino echa a perder todo lo que parecía una buena vecindad. Un mal compañero de trabajo o estudios malogra los buenos esfuerzos e intenciones del grupo. Y así por el estilo.

Pero, no tiene porqué siempre ser así, ¿verdad?. Sí, podemos cambiar. Podemos ser mejores, solamente tenemos que proponérnoslo y hacer algo diariamente para alcanzar la meta de ser más agradecidos con quienes nos rodean.

lunes, 3 de mayo de 2010

Violencia en Panamá.

La semana pasada, observé con sumo dolor una estadística que se publicó en uno de los periódicos de circulación nacional, en la que aparecían los nombres de personas que fueron asesinadas en el mes de Abril, sus edades y la forma y provincia en que perecieron. Me pareció atroz cuando leí que uno de mis compatriotas murió descuartizado.

Recordé los viejos tiempos en los que un homicidio era noticia en Panamá. La gente se indignaba, pero no había ese ambiente de inseguridad que se vive ahora, incluso en las zonas rurales y semirurales de mi precioso país.

¿Qué fue lo que pasó? ¿No se supone que Panamá es una tacita de oro? ¿Dónde quedan los días en que la opinión pública se conmovía ante un asesinato? ¿Quién tiene la culpa... si es que hay alguien a quien culpar?

Es difícil saber hasta dónde se acaba tu responsabilidad y empieza la mía; pero más que criticar o echarle la culpa a algún sector de la sociedad o a los gobernantes de turno, yo prefiero seguir con mi postura pacifista y exhortar a las personas que me rodean a que sigan conduciéndose con honestidad, generosidad y buenas intenciones. Después de todo, todos los seres humanos somos responsables de dejar un mundo mejor del que encontramos al nacer por medio de nuestras buenas actitudes y actuaciones, procurando agradar a Dios.

Y hay quienes han cometido acciones repugnantes, sin embargo, Dios en su misericordia quiere perdonarles y restaurar sus vidas para que no sigan más esos caminos de perdición, sino que sean modelos de pensamiento y conducta.

Lo que he dicho antes, lo repito ahora: Todos podemos ser mejores.

viernes, 19 de febrero de 2010

Pronto comienzan las clases, ¿estás listo?

Luego de semanas y semanas levantándose en las mañanas un poquito más tarde de lo normal, a los estudiantes de mi país les llegó el momento que rehuían vivir: el fin de las vacaciones correspondientes a la temporada seca del año. El inicio de clases está a la vuelta de la esquina.

El gobierno de Ricardo Martinelli prometió cierta ayuda a los padres de los estudiantes, sin embargo, los gastos que vienen (en transporte, meriendas, materiales que pida la maestra o el profesor y otros) son tremendos, ya que corresponden a nueve largos meses de estudios.

Y, parece mentira, pero el regreso a clases por parte de niños, adolescentes y estudiantes universitarios mueve una gran cantidad de recursos humanos y materiales: los autobuses colegiales y los contratos de taxi, los restaurantes y quioscos, las librerías, zapaterías, almacenes de ropa y sastres, los centros de fotocopiado e Internet y, no podían faltar, los centros populares para corazones solitarios (y, a veces, no tan solitarios).

La educación panameña es gratuita y obligatoria, así que, yo exhorto a los estudiantes que aprovechen muy bien el tiempo, ya que los maravillosos años de la juventud no regresan jamás. Sean obedientes a sus padres y maestros, no se metan en camisas de once varas y prepárense para el futuro sin dejar de gozar sanamente el presente.

A mis colegas, que también aprovechemos bien el tiempo, el dinero y todos los recursos, hagamos bien nuestra labor, como dice en la Biblia, sirviendo no al ojo como los que no conocen a Dios, sino con diligencia como si fuese al Señor al que estuviéramos sirviendo.

A mis autoridades, que sigan ayudando a las clases marginadas y siempre se preocupen por beneficiar al pueblo panameño que le dio el voto de confianza, jamás oprimiéndonos.

Dios te bendiga, pueblo panameño.

sábado, 6 de febrero de 2010

Llorando por Haití.

A casi un mes del terrible terremoto que asoló a la hermana nación de Haití, me puse a pensar que los seres humanos somos ingratos con Dios. En Panamá lo tenemos todo y sin embargo, nos quejamos. Si estamos en medio de un tranque, nos quejamos. Si los vecinos hacen ruido por las noche, más quejas. Si la presión de agua potable disminuye durante los fines de semana, un rosario de quejas. Buscamos el mínimo pretexto para reclamarle a Dios lo miserables que nos sentimos y nos atamos a nosotros mismos pensando negativamente y vertiendo expresiones de derrota acerca de nuestra familia, país y de todo lo que nos rodea. No nos extrañe si transcurre toda una vida y no vemos realizadas nuestras metas personales...

Cada testimonio de quienes vuelven de la zona del desastre es desesperanzador: niños y niñas huérfanos, enfermedades, caos, inseguridad, muerte, dolor. Rescatistas que trabajaron duro solamente para darse cuenta que las personas ya habían fallecido. Amputaciones y otras cirugías sin suficiente anestesia o analgésicos. Pero sobre todo, hambre, mucha hambre e inseguridad en las calles. La noche cae, mejor quédate quieto en tu casa. Y ni así tienes garantía de nada.

Todo gobernante tiene la obligación de atender las necesidades de su pueblo, sin peros ni excusas. Para ello, sus pueblos los eligieron, ¿no te parece?. Ni el presidente de Haití o de Panamá pueden eludir semejante responsabilidad y deben tener la habilidad de ver cómo hacen para dar respuesta a las necesidades de sus pueblos. Pero, por favor, no esperemos que hagan magia. Y, en vez de quejarnos por todo, demos gracias a nuestro Dios por darnos el privilegio de la vida, la salvación en Cristo Jesús y pidámosle al Espíritu Santo que nos dé la sabiduría para hacer de este mundo algo mejor.

martes, 19 de enero de 2010

Las delicias del mar, a tu alcance.

Hace dos semanas, estuve de paseo por la playa y aunque mi piel sigue del mismo color (por el montón de bloqueador solar que utilicé) la verdad, es que me relajé al máximo, realmente, necesitaba cambiar de ambiente.

Supe que el primero de enero la playa de Las Lajas, en el Distrito de San Félix, estuvo llena a más no poder - lo mismo que la mayoría de las playas en todo el país, todos los años.

La gente vuelve renovada, alegre, con quemaduras en su piel por la exposición al sol, con un poquito menos de dinero de lo usual (y algunas, completamente ebrias). Y así ocurre todos los años.

Más allá de gastar plata o de comer pescado con limón, ¿qué es lo que impulsa a tantos panameños a visitar la playa, acompañados o no de sus familiares?. Será la sensación de libertad que brinda el mar. Será el azul intenso del cielo. Será las supuestas propiedades curativas de las sales y el calor del sol. Será recoger conchitas y caracolitos... o simplemente, como te mencioné al principio, cambiar de ambiente.

Pero, sin importar el motivo que nos impulse año tras año a visitar la playa durante la temporada seca, lo cierto es que debemos ser celosos del cuidado de nuestros recursos hídricos. Nada de arrojar basura, verter aguas negras, asesinar o maltratar los animales marinos ni de extraer arena indiscriminadamente de las playas. De lo contrario, las generaciones futuras no podrán disfrutar de aquello que a nosotros sí se nos dio el privilegio.