miércoles, 18 de julio de 2012

El indio sin ombligo, un comentario.

Recientemente, tuve la oportunidad de leer EL INDIO SIN OMBLIGO, de Rafael Pernett y Morales, una historia acerca de unos indígenas que no tenían ombligo debido a un dantesco experimento de manipulación genética y los extraños sucesos acontecidos alrededor de los personajes principales.

Desde el primer momento, la lectura me atrapó, pues en el relato figura drama, acción y buen humor. ¡Sí, me reí mucho! Y también aprendí cuestiones relativas a la hermana provincia de Bocas del Toro, específicamente, de Changuinola, que solamente una persona que haya residido la suficiente cantidad de tiempo puede conocer y argumentar. Ejemplo de ello, la explicación relativa a los nombres y números de ciertas fincas, el uso que se le dio a la tierra durante la Segunda Guerra Mundial, el puré de banano, las locomotoras y la decadencia de Almirante luego del traslado de ciertas oficinas a Changuinola (con la apertura de la carretera Almirante - Changuinola).

Rafael Pernett utiliza muchos recursos para mantener el interés del lector, desde datos históricos verídicos hasta comentarios políticos;  desde explicaciones científicas hasta la descripción de ciertas percepciones, tabúes y estereotipos que la sociedad tiene acerca de las razas, ocupaciones y sucesos cotidianos.

Como lo del Jurite: la sociedad tiene la percepción de que los indígenas son flojos y que en las fincas bananeras (o en los altos donde se producen legumbres, como es el caso de mi tierra chiricana) los indios trabajan como animales pero en las comarcas no mueven un dedo aunque les paguen. Pernett aborda la cuestión de los indígenas pedigüeños (que usan a sus niños sucios y despeinados, de carita triste, para vivir de donaciones hechas por trasnacionales, fondos estatales y gente incauta) con mucho sentido del humor, sin herir sensibilidades.

El estereotipo de la mujer maltratada de hecho y de palabra, los sicarios, el marido engañado, los extranjeros propietarios de restaurantes... todo ello con una facilidad asombrosa, que me llevó a reflexionar profundamente sobre el entorno sociocultural y económico actual.

Felicitaciones a don Rafael y que nos siga entreteniendo con estos relatos, no por inverosímiles menos entretenidos.

sábado, 12 de mayo de 2012

Bocas del Toro, Campeón Nacional de Béisbol Mayor 2012.

Al término de siete partidos, el equipo de béisbol de Bocas del Toro venció a la novena de Panamá Metro y se coronó campeón nacional en esta disciplina en 2012. El último encuentro finalizó pasadas las dos horas de la madrugada, con toda una provincia pendiente de la actuación de su equipo, el cual llevaba 51 años sin obtener un campeonato nacional.

Como chiricana residente en la hermana provincia de Bocas del Toro, por razones de trabajo, sinceramente, me alegré con cada triunfo y sufrí con cada victoria del equipo bocatoreño. Obviamente, apoyaba a la selección de Chiriquí; no obstante, mi equipo fue eliminado y decidí mostrar mi simpatía por la provincia que me acogió.

Como no tengo televisor en la pieza que alquilo, aquella noche dominical del séptimo partido, me acosté a dormir temprano, sin embargo, no pude dormir y me invadió la zozobra. Mis oídos se aguzaron escuchando las reacciones de los vecinos, yo sabía que los aplausos y gritos de euforia indicaban que "los tortugueros" estaban tomando ventaja.

Y es que, realmente, el fanático bocatoreño (hombres, mujeres, adolescentes y niños) jamás perdió la fe en que su selección ganaría el campeonato de béisbol. Era un ambiente increíble entrar a un autobús después de ciertas horas y observar a los transportistas con la emisora narrando el desarrollo del partido: no se escuchaba sonido alguno, todo el mundo en silencio oyendo a los comentaristas deportivos.

Una vez finalizado el homenaje a los campeones, miré a mi alrededor y me puse a reflexionar muchas cosas sobre la tierra bocatoreña y sus habitantes. Y es que Bocas del Toro es una provincia enormemente productiva, con sus plantaciones de cacao, plátanos, banano o guineo, como quieras llamarle y muchos rubros más.

Tierra de gente amable y cariñosa. De gente trabajadora y sufrida. Gente que no me discriminó ser chiricana y en donde he hecho grandes amistades, a pesar de no tener parientes cercanos residiendo en el área.

En conclusión, Bocas del Toro es más que tortugas, bananales y lindas playas. Es calidad humana y una tierra de campeones.

lunes, 30 de abril de 2012

El Racismo: ¿está justificado?

Hace poco, abordé un autobús de la ruta David - Changuinola y, para hacer más llevaderas las largas horas de viaje, trabé conversación con un joven indígena. Este señor me contaba que fracasó en su primer matrimonio, con una chica de su etnia y, luego, se enamoró de una mujer blanca, con quien sostenía una relación. Cuando la joven llevó al novio a su pueblo - fronterizo con Costa Rica - para presentarlo a sus parientes, los familiares rechazaron de inmediato al indígena. Le dijeron a la muchacha, delante del pobre hombre: "Oye, qué mal gusto tienes". Y, al servirle el almuerzo, adrede le pusieron un trozo de carne cruda, lo cual provocó una discusión entre ambas partes. Como es obvio, el noviazgo terminó en fracaso.

Chombos, cholos, mudas de cucaracha, paliduchos, amarillos, monos, judíos narizones, árabes hediondos... A lo largo de toda mi vida he escuchado todo tipo de epítetos racistas en contra de negros, indígenas, chinos, blancos y gente de otras religiones y costumbres. Recuerdo que mi piel pálida, cuando estaba en la escuela, me valió un sobrenombre denigrante. Según afirman ciertos activistas, todavía hay discotecas en la ciudad capital que le niegan la entrada a personas de piel oscura. No falta quien desconfía de los negros, pues consideran que son delincuentes. Los hombres negros son maleantes y ladrones. Las mujeres negras son brujas. Los judíos aman el dinero y son tacaños. Los árabes son machistas y malgeniados. Las colombianas son prostitutas y los colombianos son narcotraficantes y sicarios.

Pero, la peor parte se la llevan los pueblos autóctonos de nuestro país. La gente dice que los cholos tienen mal olor, no se bañan, andan piojosos, se comen los piojos, se comen los mocos, son chochinos, asquerosos, son feos y horribles, son idólatras, malagradecidos, recostados, vagos, mantenidos, andan sucios, son borrachos, malapaga, problemáticos... y muchas cosas semejantes a estas.

A veces me pregunto si el orgullo que sentimos por ser Panamá un crisol de razas no será más que una fachada tras la cual escondemos nuestro temor y desconfianza hacia seres humanos cuyas costumbres, orientación sexual, religión y condición económica son diferentes a la nuestra. A muchas personas de la capital las he escuchado llamándonos con desprecio "cholos" a los habitantes del interior de la república (veragüenses, chiricanos, chorreranos, santeños, herreranos...) y, para la mayoría de la gente, es un insulto que la comparen con un indígena (no seas cholo, no seas tan Urracá, qué cholito, no seas "indiorante"). Nos llenamos la boca diciendo que los alemanes y los estadounidenses son la quintaesencia del racismo, pero no reconocemos la discriminación reinante en nuestra nación.

¿Desde cuándo un ser humano único y valioso, por quien Jesucristo dio su sangre, merece nuestro desprecio por ser demasiado blanco o demasiado oscuro? ¿Qué clase de sociedad permite que la etnia o la religión influya en la decisión de brindarle una oportunidad de estudios o trabajo bien remunerado a una persona? Y, ¿por qué motivo la gente siente más orgullo al engendrar hijos blancos que hijos de piel oscura?

Solamente la Palabra del Señor tiene el remedio contra el racismo y la discriminación. Como dice Romanos 2:11 "PORQUE NO HAY ACEPCIÓN DE PERSONAS PARA CON DIOS". Así que, dejemos que el amor de Jesucristo llene nuestra vida y seamos capaces de bendecir a otros seres humanos, aunque con nuestra mente humana no logremos comprender porqué actúan o hablan de determinada manera.

jueves, 9 de febrero de 2012

El domingo, en la iglesia, el pastor trató de ilustrarnos acerca de la importancia de la unidad familiar; entendiéndose "familia" no solamente como el conjunto de nuestros parientes políticos o con algún grado de consanguinidad, sino también la familia espiritual, es decir la iglesia.

Se basó en Génesis 2:4 para afirmar que al crear un solo huerto - no dos ni tres - expresó Su Voluntad de que los seres humanos habiten juntos bajo un mismo techo.

Habitar juntos bajo un mismo techo no se refiere solamente al sentido material de compartir una casa. Millones de familias tienen casa propia y sin embargo, sus miembros no se toleran entre sí. Hay imposiciones, manipulación, injusticias y, como dice la gente, "la soga siempre revienta por lo más delgado".

Implica compartir las bonanzas y momentos alegres; pero también la escasez, las dificultades y problemas con respeto, tolerancia, sinceridad y madurez. Sobre todo, con amor, comprensión y fe, sabiendo que estamos sujetos a debilidades humanas. El que cree estar firme, mire que no caiga.

Cuando uno aprende a vivir bajo el mismo techo, llámese en la iglesia o en la familia o la empresa, o donde quiera que se esté, uno se preocupa por orar por sus semejantes, pues si alguno de los miembros del equipo espiritual o secular cede a la tentación del pecado, los demás también están en peligro de caer.

En este orden de cosas, es interesante leer la historia de Adán y Eva, pues cuando ella pecó, Adán también cedió a la tentación. Y, cuando Josué tomó Jericó y Acán fue el único del pueblo israelita que desobedeció a Dios, apoderándose del anatema, Dios no le dijo a Josué que Acán había pecado; sino que el pueblo había prevaricado. Es decir, que la derrota de los israelitas en Hai fue provocada por el pecado de un solo hombre y por eso, el Señor no respaldó a Josué hasta que le puso remedio a la situación.

Abraham sí conocía el principio de lealtad, pues aun cuando su sobrino dejó de vivir cerca suyo, se armó para rescatarlo cuando sufrió secuestro e intercedió para que los ángeles sacaran a Lot de Sodoma. Y es importante persuadirse que la cercanía con el mundo corrompe a la familia, pues Lot se acercaba cada vez más a Sodoma y, como resultado de ello, su esposa (demasiado aferrada a aquel lugar) perdió la vida y sus hijas cometieron incesto.

En conclusión, seamos como Abraham, padre de la fe, que aprendió a establecer prioridades. Para él, Dios era lo más importante y por ello, donde quiera que iba, levantaba altares de adoración al Señor. Dios lo probó por medio de Isaac, pero una vez superada la prueba, su familia fue bendecida.

domingo, 1 de enero de 2012

2012, un excelente año para ti y para mí.

Desde hace algún tiempo, he escuchado con frecuencia que el mundo en el que vivimos se va a acabar el 21 de diciembre de 2012. Personas que han tenido el privilegio de estudiar las civilizaciones antiguas, han llegado a la conclusión que las profecías mayas y de otros grupos humanos que alcanzaron un gran desarrollo, apuntan hacia un final de los tiempos para este año.

En realidad, las cosas no andan bien. Demasiados pobres, poquísimos ricos, destrucción de los recursos naturales, cambio climático mundial, amenazas de guerras, sequías y hambrunas, abandono de los valores religiosos y cívicos, agitación política y social, desintegración familiar, consumismo y materialismo, contaminación ambiental, agotamiento de las reservas de agua potable, encarecimiento del petróleo... todos son hechos irrefutables que nos llevan a cuestionarnos si nuestro planeta estará en peligro y no me refiero solamente a la civilización occidental; sino a toda la raza humana.

Sin embargo, también recuerdo las palabras de nuestro Señor Jesús: "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" MATEO 24:36, 35. El hecho de que la avanzada civilización maya haya ideado su calendario para que la "cuenta larga" finalice en determinada fecha no implica que nos espere una catástrofe para ese día.

También hay que recordar las últimas palabras de Jesucristo a sus apóstoles antes de ascender a los cielos: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" HECHOS 1:7-8.

Ahí está. No estamos llamados a predecir con exactitud el futuro, porque eso es potestad soberana de Dios Padre. Por eso han salido tantas personas creyendo que Dios les habló y predicen el fin de los tiempos para una fecha específica (y, gracias a Dios, han fallado estrepitosamente). Hay que enfocarse en hacer la voluntad de Dios en la tierra, para eso tenemos al Espíritu Santo, porque cuando tratamos de profetizar el futuro con detalles, lo que hacemos es meternos en terreno que no nos corresponde: solamente el Señor tiene control del destino de la humanidad.

Así que, aunque los mayas y otros grupos humanos muy avanzados hayan o no profetizado el final de los tiempos para esta generación, lo cierto es que solamente nuestro Padre celestial conoce la fecha exacta de sus juicios y del fin de este mundo. "Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca sino que todos procedan al arrepentimiento. Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz". 2 PEDRO 3:8-9, 13-14.

Por lo tanto, declaro con fe que este nuevo 2012 será un año en el que veremos la gloria de Dios y en el que alcanzaremos muchas bendiciones si nos sometemos a su santa voluntad. Que profeticen las catástrofes que quieran, mas el pueblo de Dios debe estar seguro de que, como dijo Jesús, Él estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, así que, ¿para qué temer?.

martes, 6 de diciembre de 2011

Al cierre de un año lleno de ilusiones.

Hoy, martes 6 de Enero, a escasas semanas para que finalice el año, decidí hacer un alto en el camino y poner en la balanza las bendiciones que mi Dios me ha traído este año, en contraposición con situaciones difíciles a las que tuve que plantarle cara.


Desde el año pasado, que mi abuela se cayó en casa y se fracturó el brazo, notamos que su salud en general decayó. Ella, que siempre fue activa, ahora se pasaba prácticamente día y noche en cama, durmiendo, descuidando su apariencia física y evitando la conversación. Mi mamá y yo tuvimos que llevarla al geriatra, el cual ordenó múltiples reconstituyentes, los cuales le han ayudado, pero sigo creyendo que algo dentro de su ánimo se resquebrajó.


Es cierto que confronté situaciones difíciles en mi matrimonio, como casi desde el principio. Mi esposo se accidentó en el oriente chiricano, andando con sus compañeros del club de motociclismo. Me desgasté física y emocionalmente esos 12 días que estuvo hospitalizado y que le introdujeron metales en el brazo.


El Ministerio de Educación no me nombró este año. Peleé la permanencia en La Doradilla, pero, qué va, tenía un puntaje bajito y la maestra que estaba antes de mí sí lo logró. Me alegro por ella, porque es alguien que realmente se lo merece, mas yo tuve que volver a llenar solicitudes nuevamente y nada de nada. Incluso, me atreví a conversar con un miembro de la junta de selección de personal y me dijo lo mismo que a las demás que no tienen influencias: que escribiera mi nombre, especialidad y número telefónico en una lista y, de haber una vacante me llamarían. Jamás lo hicieron, como era obvio.


Por otro lado, perdí mi trabajo de tutora a fines de Marzo y tuve que arreglármelas con mis ahorros del año pasado y la ayuda financiera de mi mamá para salir adelante en los estudios. El postgrado en UNACHI no estuvo tan difícil, ni siquiera la práctica docente; pero no puedo decir lo mismo de Oteima, en donde los profesores eran más exigentes y solían poner más asignaciones semanales. Fueron meses de estrés, entre el trabajo doméstico y las tareas universitarias.


A veces veía cosas bonitas en los almacenes o el supermercado. Las miraba, las tomaba en mis manos, examinaba el precio... y las volvía a colocar en su sitio. No podía comprarlas. Sin embargo, no me duele haberme sacrificado en pos de mis estudios, porque ahora estoy cosechando los beneficios.


Por la gracia y la misericordia de Dios estoy trabajando en Oteima. Me dieron la oportunidad de dictar un curso de informática básica los sábados por la tarde, durante 10 semanas, así que la gloria sea para el Señor, que me hizo justicia.


De ISAE de La Chorrera, me enviaron el certificado de profesorado por medio del flete y pude registrarlo en el ministerio de educación, lo mismo que el de diversificada de UNACHI, lo cual me subió el puntaje, ahora estoy en 99. La otra semana, la UNACHI me entrega el diploma de postgrado en docencia superior, el cual también podré registrar.


En comparación con malas experiencias de muchos de mis compañeros del postgrado, los cuales practicaron con grupos malísimos, yo tuve el gusto de hacer mi práctica docente del nivel superior con un grupo muy bueno, el cual incluso se despidió de mí con obsequios entrañables y e-mails de agradecimiento. Conocí tanta gente agradable, hice amistades con profesores, estudiantes y compañeros.


El domingo sustenté mi última asignatura del postgrado de Oteima, solamente me queda pendiente sustentar mi proyecto final de graduación ante mis autoridades.


La salud de mi abuela ha mejorado y mi mamá se siente más animada ahora que estoy cerca de ella y la acompaño, como antes, al pago quincenal de su jubilación. Va para 70 años de edad, sin embargo, no sufre diabetes, ni presión alta, ni ninguno de esos males relacionados con el envejecimiento. Y está activa, que es lo más importante.


Con la ayuda de su suegro, Olmedo consiguió un auto nuevo. Bien para él, porque su añoso automóvil ya le daba la lata, después de largos 14 años de tenerlo (y éso, que era de segunda mano, eh). A Guillermo le detectaron una piedra en el riñón, mas la expulsó sin necesidad de cirugía.


Por medio del Facebook, me reencontré con viejas amistades. Y, a principios de año, visité la casa de mi amiga Ana Milixia en Guadalupe, luego de muchos años sin verla.


Así que, aunque tuve problemas y situaciones de desánimo, solamente me lamento de no haber adorado a Dios lo suficiente para expresarle mi gratitud por haberme sostenido en medio de la debilidad. Es un privilegio depender de Dios y abrirle la puerta del corazón a Jesús, para que el Espíritu Santo forme el carácter de Cristo en nuestras vidas.


En conclusión, estoy agradecida con el Señor, pues las victorias que yo obtenga, son suyas, como lo son mi vida y mi familia. ¡Gracias, Dios mío, por tu misericordia con que me has amado!

sábado, 5 de noviembre de 2011

Feliz cumpleaños, Panamá.

El jueves 3 de Noviembre se cumplieron 108 años de la separación de Panamá de Colombia. Como todos los años, hubo desfiles por las calles, manifestaciones folclóricas y un gran despliegue de seguridad. Niños, jóvenes y adultos vistieron sus mejores galas para rendir honor a la Patria, ante los ojos de las autoridades, incluso la Ministra de Educación, Lucinda Molinar, bajó del palco para intercambiar pasos con uno de los integrantes de una de las famosas bandas independientes.



Una vez culminados los desfiles del aniversario de separación y de Día de la Bandera, 4 de Noviembre, el pueblo colonense festeja hoy (tengo entendido que el 5 de Noviembre es libre para todo servidor público o privado de aquella importante ciudad, a diferencia del resto del país).



Al respecto, un periodista chiricano se dirigió hoy por la radio al público de mi provincia para comentar la importancia del papel desempeñado tanto por estadounidenses como de patriotas colonenses en la gesta separatista del 3 de Noviembre. Narra aquel locutor que consultó un libro en el que se testifica de la importancia que tuvieron las maniobras de quienes administraban el ferrocarril en el engaño y retraso del avance militar colombiano hacia la ciudad capital.



Luego, siguió contando acerca de la detención de los generales Tovar y Amaya, cómo el general Esteban Huertas cambió de bando y la intervención estadounidense a favor nuestro. El supuesto soborno a los militares colombianos, conspiración de asesinato en alta mar y el hecho de que el día 3 aún buena parte del territorio panameño seguía bajo control colombiano; cuestión que realza el 5 de noviembre como una fecha con la proclamación definitiva de la separación.



Es interesante observar cómo los historiadores hurgan en documentos añosos, algunos con escritura inenteligible e investigan tratando de esclarecer qué fue lo que en verdad ocurrió en acontecimientos históricos que damos por sentados y que no cuestionamos tal como nos lo presentan los libros. Algunos de ellos invierten bastante tiempo y considerables sumas de dinero con tal de confirmar o refutar una hipótesis acerca de un hecho histórico.



Imposible a estas alturas saber con exactitud cómo pasaron las cosas. Pero, independientemente de lo que aconteció - si de verdad hubo una mancha en las actuaciones de nuestros próceres o no - como panameña solamente sé una cosa: que cada 3, 4, 5, 10 y 28 de noviembre honramos a un país pequeño al que amamos con pasión y que se merece que cuidemos los recursos naturales (plantas, animales, suelo, aire y agua), que convivamos con respeto y tolerancia y que trabajemos con honestidad todos los días para hacer de él un lugar mejor.



Nuestros próceres merecen nuestro respeto, por cuanto ejecutaron decisiones que nosotros probablemente hubiésemos vacilado en tomar. Después de todo, ¿cómo reaccionaríamos en aquellas circunstancias?

martes, 18 de octubre de 2011

Más que victoriosos en Cristo Jesús.

El sábado, sustenté mi informe de práctica docente en el nivel superior, para obtener el título de Postgrado en Docencia Superior, en la Universidad Autónoma de Chiriquí. Me siento muy agradecida por la misericordia inmerecida de mi Señor y Salvador Jesucristo, quien proveyó todo lo que me hacía falta para cumplir con esta meta, desde hace tanto tiempo anhelada (esta carrera la había empezado en 2000, pero por falta de dinero, tuve que postergarla hasta enero de este año).

Desde el principio, Dios me abrió puertas de bendición, hasta las semanas de práctica en que incluso me correspondió un grupo bastante manejable y para nada problemático. Hasta la profesora de enlace resultó accesible, así que las alabanzas y la gloria sean para mi Señor.

Durante este año he vivido muchas situaciones de diversa índole, algunas difíciles, otras vergonzosas y algunas gratificantes, pero en resumidas cuentas, ha predominado lo positivo. Ha sido un tiempo de aprendizaje y de lucha, de esfuerzo y de dependencia de Dios, pero que ha resultado de superación personal, desarrollo intelectual e interpersonal. Ha sido una época de satisfacciones, de conocer a personas diferentes y de demostrarme a mí misma mi propia valía.

Así que, pongo este triunfo a los pies del Señor, deseando que los planes y propósitos de Dios se cumplan a través de este título universitario y que el reino del Señor se establezca en la vida de todas aquellas personas con quienes me relacioné.

Coincido con Rick Warren en que solamente seremos felices en esta tierra poniendo nuestros talentos al servicio del Señor y fluyendo en el servicio a nuestros hermanos cristianos y a los no creyentes por medio de los dones con los que Dios nos bendijo.

Espero, de todo corazón, que el Espíritu Santo nos ayude a determinar su visión en nuestras vidas y que así nuestras existencias estén plenas de Su Propósito.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Aldea global o Patio Limoso Global.

Cada vez que escucho a mis profesores de la universidad, orientados por el Ministerio de Educación, se repite el mismo discurso: que los educadores estamos brindando una educación incompleta, pues ni practicamos valores ni se los inculcamos a nuestros estudiantes. Que está bien enseñar teoría y práctica, pero que lo que más se necesita en este momento es la práctica de principios éticos, morales, cívicos, religiosos, ambientales...

Yo, influida por estos ideales, pienso de igual manera, pero qué difícil es cambiar el escenario de la nueva generación. Un escenario en el que nadie puede disentir de otra opinión sin insultar ni denigrar a la otra persona; donde la gente ha perdido su integridad al punto en que evaden el pago de sus deudas y se molestan si les cobran; donde los niños hacen lo que les venga en gana y sus padres se molestan con quienes les llaman la atención.

Al respecto, puedo relatar que tengo unos vecinos que no saben el significado de la palabra "convivencia": ponen música en alto volumen, sin importar la hora, nos han dañado la cerca - curiosamente, la cerca está intacta en los costados de los otros vecinos - permiten que sus hijos tiren piedras a nuestro techo, los adultos arrojan basura a nuestro patio y muchas veces en que he pasado por ahí, no me devuelven el saludo - supongo que son de la realeza británica.

Y no son los únicos. Hay otros, varias casas más arriba, de los que hay que cuidarse de no dejar ningún objeto mal puesto porque se lo roban y no hay fin de semana que no hagan ruidosas "fiestas" llenas de licor y música estridente. Los niños copian el modelo de sus padres y son respondones, groseros y les gusta tratar de introducir monedas extranjeras (colones costarricenses o dimes canadienses) en los comercios para tratar de estafar a los cajeros. Tienen perros bravos sueltos, que atacan a los transeúntes y les gritan improperios a quienes tratan de defenderse a puntapiés. Se roban la señal de televisión por cable y, aunque les suspendan el suministro de agua o de energía eléctrica por incumplimiento en el pago, ellos se las arreglan para obtenerla clandestinamente.

Se habla tanto de tolerancia, de convivencia pacífica, de una Aldea Global en la que todos colaboran por un fin común y yo pregunto, ¿no será esto una utopía, parecida más a la aldea de los pitufos que a la realidad del ser humano que, bíblicamente hablando, es de naturaleza perversa y desagradecida (Romanos 3:23)? ¿Será posible convivir en paz con nuestros semejantes aun cuando existan diferencias entre nosotros? ¿O estamos condenados a destruir con nuestros pies lo que nuestras manos con tanto sacrificio lograron?

Cuando estoy a punto de perder la fe en el ser humano y en anhelar estar en otro lugar, mi vecina - la del "lado bueno" - me llama para regalarle una planta a mi mamá. Su jardín ya no tiene espacio y esa heliconia roja se vería genial junto al mirto que nosotros tenemos hacia el frente... podemos quedárnosla si queremos, así, completamente gratis. Le agradezco por el gesto y miro la flor. Es realmente hermosa, igual que la tarde soleada que pasa desapercibida para quienes se enfrascan en sus afanes y no tienen tiempo de darle gracias a Dios por lo bueno. Y sí, sí vale la pena vivir un día más para cumplir los planes y los propósitos de Dios aquí en la tierra.

jueves, 28 de julio de 2011

El Legado de las Revoluciones.

A punto de finalizar este mes de Julio, en el que se conmemoró un aniversario más de las Revoluciones Francesa y Estadounidense, pienso en el tipo de legado que aquellos grandes filósofos y patriotas querían transmitir a las posteridad. No hay corazón que no se estremezca ante las palabras: "Libertad, Igualdad, Fraternidad", inmortales por su peso histórico y porque siguen siendo inspiración para las generaciones venideras.


En este año, en algunos países se han registrado protestas en contra de sus gobernantes, al punto de echarlos de su posición de autoridad, bajo graves acusaciones de corrupción y tiranía. Tal vez, a George Washington o a Maximilien Robespierre les habría parecido lógico que las masas humildes se rebelasen en contra de sus gobernantes... o tal vez no.


Habría que estudiar el contexto histórico en que ocurrieron aquellos eventos, tan ampliamente difundidos a través de una sucesión interminable de libros, documentales y películas (cómo no recordar "El Patriota", con Mel Gibson y Jason Isaacs) y reflexionar sobre las motivaciones que llevaron a los que hoy conocemos como grandes luchadores por la libertad y la justicia de sus pueblos, a tomar las decisiones que cambiaron el curso de la historia.


¿En verdad la libertad, igualdad y fraternidad era para todos, o solamente para los de clases más pudientes? ¿Igualdad para los hombres solamente y no para mujeres? Al igual que la democracia ateniense, que ha sido blanco de críticas por sus fallas - entre ellas, el pedante machismo - la revolución francesa ha sido duramente cuestionada por algunos revisionistas históricos que no digieren cómo un pueblo pudo someter a la guillotina a sus reyes.


Sin embargo, a pesar de que se cometieron terribles hechos durante estas revoluciones, que causaron la muerte de inocentes y culpables, yo considero que se puede extrapolar algo positivo de esto y es que, realmente, la gente del pueblo no debe tolerar abusos de sus gobernantes. Deben alzar sus voces de forma respetuosa y tolerante y proponer alternativas de solución a los problemas, sobre todo, oponerse a todo tipo de injusticia y opresión, educándose, trabajando honradamente y cumpliendo sus deberes cívicos y patrióticos.


Es difícil hablar de cultura de paz y del respeto a la opinión ajena en estos tiempos en que nadie valora la tolerancia. Alguien expresa públicamente su punto de vista sobre cualquier asunto e inmediatamente otra persona le lleva la contraria con los insultos más denigrantes. No está de moda la sinceridad respetuosa, ahora la gente te dice: "es que yo soy muy directo" como una excusa para decirte groserías. Nadie pierde un minuto de tiempo escuchando opiniones contrarias, porque las ven como una amenaza y no meditan en que tal vez la otra persona tenga razón. Nadie quiere admitir sus errores, lo consideran una muestra de debilidad.


Nos queda un largo camino por recorrer, educando a las nuevas generaciones para que sepamos convivir en una sociedad cada vez más intolerante. Sería bueno empezar por cambiar nosotros mismos, dándoles a las palabras Libertad, Igualdad y Fraternidad el sentido correcto.

viernes, 24 de junio de 2011

Violencia en David.

Nací el 26 de Agosto de 1976 en la mágica ciudad de David, cabecera de la provincia chiricana. Mi infancia transcurrió feliz, entre el tiempo de clases en el pueblo de Volcán, durante la temporada lluviosa y las vacaciones en mi ciudad natal, a lo largo de la estación seca. En realidad, los recuerdos veraniegos acumulados durante mi niñez hablan de las altas temperaturas características de David, paseos de fin de semana a un curso natural de agua cerca del Colegio Francisco Morazán y una que otra visita al muelle de Pedregal, a mirar los barcos. Y, sobre todo, mucho viento, especialmente en Enero.


La delincuencia existe desde que el primer hombre, Adán, pecó y nos heredó una naturaleza humana contraria a la voluntad de Dios, por eso, pienso yo, lo malo se aprende fácilmente y lo bueno es difícil de practicar. Sin embargo, la sociedad se ha corrompido de una manera terrible de unos cuantos años a esta parte. Por ejemplo, ya mi familia no considera sensato pasar una tarde dominical en Puerto Pedregal, pues temen a la delincuencia.


Pero, ¿será que no existían maleantes cuando mi mamá y mi hermano íbamos a Pedregal? Absurdo, igual que suponer que antes no se contaminaba el riachuelo que pasa por el Morazán. Antes, uno se bañaba en cualquier río, ahora están secos debido a las hidroeléctricas o con el cauce disminuído y súper contaminado, arriesgándose uno a que le salga una erupción cutánea, o recibir un disparo de un pandillero. Y cada día aumenta el número de urbanizaciones, nos estamos quedando sin agua, sin árboles, sin animales.


Un reconocido periodista chiricano se quejó en el noticiero de Ramón Cano Mojica de que el centro de David por las noches está plagado de hombres que se prostituyen, al punto en que lo comparó con "la 4 de Julio" de la capital. Y no solamente eso, tiroteos con víctimas fatales, tráfico cada vez más lento, encarecimiento de la vida, inseguridad, violencia doméstica y muchas otras cosas que antes eran ocasionales, ahora son el pan de cada día. Pregunto: ¿qué le pasó a mi David?


Sin duda alguna, el aumento demográfico agravado por la triste situación de personas que abandonan sus pueblos y emigran a David para obtener un empleo, es uno de los detonantes, aparte de la tan cacareada crisis de valores, de la que mucho se habla, pero poco se hace, porque nadie parece interesado en cambiar su estilo de vida o admitir que quizá se equivocó en algo. Después de todo, si empiezas a dar un consejo diciendo "la Biblia dice..." la gente te mira como si fueras uno de esos fanáticos locos que inducen a la gente a suicidarse o cosas peores.


Los problemas sociales no tienen una única solución lineal y no existe una panacea para acabar con la escalada de violencia, narcotráfico y contaminación por la que atraviesa la provincia chiricana. Pero creo con sinceridad que cada uno puede y debe poner un granito de arena cambiando su manera de pensar y actuar, pidiéndole al Señor la fortaleza para ser tolerante con los demás y teniendo la valentía de ser diferente.

lunes, 2 de mayo de 2011

Tiempos de Prosperidad.

Leí recientemente uno de los libros del archifamoso autor estadounidense Wayne Dyer, La Fuerza de Creer, en donde afirma que si una persona está convencida que merece poco o nada, pues eso es justamente lo que obtendrá. Si, por el contrario, esa persona considera que merece todo, pero procura conseguirlo aprovechándose de los demás (robándoles, estafándoles, usando cosas ajenas sin permiso del dueño, utilizando a los demás para obtener sin dar nada a cambio) cosechará escasez.

Nunca había analizado las cosas bajo ese punto de vista. Ahora comprendo porqué personas que conozco viven en la derrota, producto de malas actitudes que se reflejan en conductas y en lo que expresan verbalmente.

Un ex-colega tenía una mala suerte horrible, es el tipo de individuo que compra un circo y al día siguiente comienzan a crecer los enanos. A pesar de tener muchos años de experiencia como educador de primaria siempre andaba pidiendo dinero prestado - por supuesto, sin intención de devolverlo - y procurando que otros hagan el trabajo que le correponde hacer. Al principio, me di a la tarea de escuchar su frase habitual, de que el dinero no le alcanza, que tiene muchos problemas y que los demás no le comprenden. Pero luego reflexioné sobre sus actitudes y me di cabal cuenta que estas cosas (que hay gente que lo han estafado en ciertos negocios que ha emprendido y el hecho de que muchas puertas se le han cerrado: a pesar de poseer una buena casa, no ha logrado venderla) le han ocurrido porque él mismo le pagó mal a otros (principalmente, colegas) que le ayudaron con un corazón sincero.

Otro conocido, a quien felizmente tengo tiempo que no veo, también pasa apuros para pagar la pensión de sus cuatro hijos - abandonó a su esposa por otra y, a su vez, esta rompió con él - y para saldar sus deudas. Le debe dinero a la casera y a una "novia", como él las llama, que le prestó una fuerte suma de dinero para ayudarlo. Tiene 37 años y aún no se ha vuelto a casar... sin embargo, a mí no me sorprende, porque es malagradecido con quienes le tendieron la mano (les contesta en tono desagradable, critica su presencia física o lo que llevan puesto y no se muestra dispuesto a hacer el mínimo favor a quienes se sacrificaron para ayudarlo). Vive solo para el momento, creyendo en marcas de ropa, zapatos y perfumes caros y utilizando las mujeres para que le den sexo y dinero, sin importarle un bledo con sus sentimientos.

Como persona empática, traté de escucharles cuando ambos se quejaban conmigo de lo mal que la vida los trata. Pero al poco tiempo, noté que yo misma tenía en mi boca frases suyas: "no puedo", "estoy alcanzada hasta el fin de mes", "no puedo darme ese lujo", "el dinero no me alcanza". Me di cuenta con horror, que el dinero se me escurría como aceite de las manos por el simple hecho de aceptar en mi mente una actitud de escasez y derrota. Estaba tan enfocada en lo que me hacía falta que vivía con el fantasma de las vacas flacas acechándome. Así que comencé a evitarlos y negarme a escuchar sus lamentaciones - pues, oh sorpresa, tampoco aceptaban mis sugerencias para cambiar sus vidas.

De manera tal que, como afirma el doctor Dyer en sus excelentes publicaciones, una persona orientada a la abundancia hace afirmaciones positivas todos los días ("lo lograré", "soy una persona victoriosa", "Dios me ha bendecido", "alcanzaré mis sueños"), lee libros o escucha testimonios de personas que siendo de condición modesta han alcanzado gran prosperidad en sus vidas y, sobre todo, se rodea de gente con mentalidad positiva que le animen a lograr sus metas.

En conclusión, no debemos hacer caso de las personas con mentalidad negativa, ingratos con Dios y con el prójimo, que buscan aprovecharse de otros y que no dan gracias a Dios por lo que tienen en vez de quejarse por lo que les falta. Si tenemos un consejo a mano para que logren revertir su mala situación, sería bueno hablarles de eso. Pero si se niegan a escuchar, lo mejor es encogerse de hombros y seguir nuestro camino de abundancia y prosperidad.

martes, 22 de marzo de 2011

La despedida a un grande.

El sábado por la tarde escuché la noticia que había fallecido el político panameño Guillermo Ford (1936-2011). Me sentí impactada, pues no esperé que su cita con el destino llegase así, tan de repente, sin embargo, me fue inevitable recordar...

Mi mente me transportó a fines de los años ochenta, cuando el equipo conformado por Guillermo Endara, Ricardo Arias Calderón y Guillermo Ford (apodado "Billy" y también "Gallo ronco", debido a que era uno de los fundadores del partido político Molirena - cuya bandera exhibe un gallo - y poseía un timbre de voz algo grave) ganó las elecciones a la presidencia, en pleno régimen dictatorial del General Noriega. Los grupos leales al régimen salieron armados de varillas de hierro y otras barbaridades a atacarlos, a Endara le dieron en la cabeza, lo que motivó su inmediata hospitalización y a Ford lo hirieron de tal manera, que su camisa blanca quedó manchada de sangre. Y esa foto le dio la vuelta al mundo, sensibilizando a las demás naciones acerca de la triste situación por la que pasábamos los panameños en aquel entonces.

Más de veinte años después, yo no soy la única que recuerda. Estuve observando por televisión el sepelio de Ford y jamás esperé que tantos panameños acudieran a sus honras fúnebres. Decenas y decenas de personas abarrotaban las calles arrojando flores al carro del benemérito cuerpo de bomberos que transportaba sus restos por las calles de la capital. Muchos de ellos portaban pañuelos blancos y sonaban pailas, como en los tiempos en que la Cruzada Civilista protestaba en contra de las arbitrariedades del régimen de turno. Gritaban aquella famosa frase que Billy Ford popularizó: "Esta cosa se acabó!" (refiriéndose a la dictadura militar) e incluso algunos exhibieron sus añosos pañuelos con las consignas de aquel tiempo.

Independientemente de las convicciones políticas de cada uno, nadie puede negar que Ford fue un hombre valiente, que le plantó cara a un régimen opresor durante una de las noches más negras de nuestra historia patria, un hombre con principios e ideales. Prueba de ello, a la misa de cuerpo presente acudieron los ex-presidentes de oposición, el Dr. Ernesto Pérez Balladares y Martín Torrijos Espino, quienes haciendo gala de gran caballerosidad, resaltaron las cualidades del finado ante las cámaras periodísticas. También, la ex-presidente Mireya Moscoso y la viuda del finado ex-presidente Endara, Ana Mae Díaz lucían profundamente conmovidas.

Probablemente, don Billy nunca imaginó a cuántos corazones tocó con su trayectoria y sus ideas. Tal vez nunca creyó que el día de su sepelio habrían tantos coterráneos llorando y recordándolo tal como lo que fue: alguien que sirvió bien a su patria. Pero si estoy segura de algo, es que debemos ser agradecidos con las personas que nos sirven en vida y no esperar que la muerte silencie sus voces para entonces manifestarles nuestra gratitud.

martes, 1 de marzo de 2011

Un puntapié a la lechuza.

En el noticiero de ayer, el público pudo observar de qué manera un futbolista propinaba un puntapié a una lechuza que, por algún motivo había aterrizado en el campo de juegos, hecho ocurrido en el hermano país de Colombia. Hoy, me enteré de que el animalito murió.

El jugador de fútbol parecía compungido cuando ofreció sus disculpas ante los medios de comunicación por su acción; sin embargo, todo el mundo se enteró de esto y lo condenaron fuertemente, inclusive, algunos querían agredirlo físicamente.

La artista Solinca, hoy considerada amiga y protectora de los animales, al ser entrevistada por un periodista local, repudió la acción y dijo con toda claridad que este hecho reflejaba la profunda crisis de valores, no solamente a nivel de la persona que cometió este hecho, sino en toda la sociedad panameña. Yo, como una opinión personal, estoy de acuerdo con Solinca.

En todo el mundo, el tráfico de animales silvestres es un negocio que representa la muerte o cautiverio de miles de criaturas que no tienen culpa alguna de los perversos designios del hombre. Se extraen partes de sus cuerpos con fines "medicinales" u ornamentales, en tanto que otras pasan el resto de sus miserables existencias lejos de sus hábitats naturales, separados de sus familias, atados o encerrados, presos sin haber cometido ningún delito, como es el caso de los loros, guacamayas, tucanes, periquitos y otras aves.

Y los animales domésticos no se la tienen más fácil. Creo que existen muchas personas que tienen mascotas, pero no deberían poseerlas, pues no se preocupan por alimentarlas, procurarles atención veterinaria o asearlas como debe ser, sino que las golpean y maltratan.

Los animales no nos critican, ni nos dan consejos que no hemos pedido, ni conspiran en contra nuestra. Nos aceptan tal como somos y se ganan nuestro cariño con su belleza e inteligencia.

Amémoslos y cuidémoslos, pues son la creación de Dios, al igual que este mundo que salió de Su mano de artista.

martes, 8 de febrero de 2011

Panamá libre de minería.

Escuché el rumor de que la mina de cobre en Cerro Colorado es la tercera más grande del mundo. Se dice que los pueblos nativos que habitan esa zona - los ngöbe-buglé - están divididos: unos a favor de la explotación de la mina (debido al desempleo y al preocupante nivel de pobreza y abandono en que se encuentra la Comarca Ngöbe-Buglé) y otros en contra (porque ven comprometido el legado de sus hijos con tierra, aire y aguas contaminados, animales extinguidos y bosques arrasados).

Ayer hubo una reyerta terrible en la que la policía arremetió contra manifestantes que habían obstruído la vía interamericana a la altura del cruce de San Félix; dejando un saldo de varias personas heridas y algunos otros fueron apresados. Y en la ciudad capital, la cosa se puso seria cuando los ambientalistas, sindicalistas y manifestantes en general intentaron entrar a escuchar el debate de la Cámara Legislativa sobre las reformas al Código Minero (vigente desde 1975, según tengo entendido)y les fue negado el paso.

Definitivamente que un código legal tan añoso debe ser reformado, pero la población en general reclama cada vez mayor participación para expresar su punto de vista - casi siempre en contra, porque los seres humanos nos resistimos a los cambios.

Por otra parte, es difícil hallar una solución que satisfaga a todos (ricos, pobres, mineros, habitantes del lugar, ambientalistas). Da miedo que lugares tan prístinos queden contaminados con cianuro y otras barbaridades; pero también preocupa el desarrollo socioeconómico y cultural de nuestro país, tan en atraso, porque rechazamos los cambios y nos negamos a evolucionar a otro nivel de conciencia.

Pienso que las partes involucradas deben ser tolerantes y escucharse sin insultarse, sin violencia, sin trampas, sin estira y encoge, pues eso no conduce a nada positivo. Si la explotación minera beneficiará a la mayoría del país, bienvenida sea. Pero si es el primer clavo en el ataúd de seres humanos, animales, bosques y demás recursos naturales, mientras unos poquitos amasan fortunas sobre la explotación de unos pobres mineros, entonces podemos hacer un alto en el camino y preguntarnos si vale la pena.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La Semana del Libro.

Hasta ayer, estuvimos celebrando en el plantel donde me desempeño como educadora, la Semana del Libro, con un despliegue de talentos en muchas áreas. Los jóvenes participaron de concursos de dibujo, de declamación, de ortografía y de lectura mecánica y comprensiva, todos ellos, alusivos a la fecha.

Más allá de ganarse un pergamino y una mención honorífica durante el acto cívico de los lunes, se busca que la juventud panameña (pésima lectora) cobre interés en la lectura de libros que sean de provecho para sus vidas. Que no voltee los ojos en blanco cuando se le manda a leer algo para extraer de ahí un resumen, o plasmar en un escrito lo que comprendió del mismo.

En una era de Internet y audiovisuales, se dice que es obsoleto comprar enciclopedias. Como resultado de ello, la gente joven no quiere leer. Los mando a leer un artículo y me dicen que no entienden nada. Que les explique. Que eso está muy complicado. No saben hacer mapas conceptuales ni extractos. La mediocridad aflora, no solamente al no efectuar las pausas y leer incorrectamente las palabras (por no mencionar que desconocen el significado de muchas de ellas, pero les da pereza buscarlas en el diccionario. Para eso está la maestra, para que les explique... ), sino en unas pésimas caligrafía y ortografía, mapas conceptuales sin palabras de enlace o cosas mal hechas. No hay calidad.

Qué diferencia de cuando yo era niña y en el ambiente en que me crié no había Internet, ni computadoras, ni celulares, ni televisión a colores. De hecho, mi casa era de madera y se usaba letrina, tanto en casa como en la escuela. Aparte de los animales que vivían con nosotros y mis muñecas, lo único realmente divertido para pasar las tardes lluviosas era viajar... con los libros. Libros de Ciencias Naturales, de Historia, de cuentos.

Qué entretenido leer sobre los parásitos, la clasificación de los vientos según su velocidad y efectos, el cuento del penitente de la otra vida y la historia de la antigua Roma, contada por José Cosmelli Ibáñez. Mirar las fotografías de vacas deambulando por las calles indias y, con nueve años de edad, asombrarme al leer que esos animales eran sagrados. Sobre todo, el libro de Biología de mi hermana, que me hizo entender, en un segundo grado de primaria, la diferencia entre organismos unicelulares y multicelulares.

Pero, bueno, los tiempos cambian y hay que adaptarse. También me parece un crimen que a un niño se le atosigue con tanta letra cuando existen otros recursos a los cuales acceder. Sin embargo, no se trata de eso, se trata de que ame la lectura como una herramienta poderosa, no solo para el estudio, sino para su entretenimiento y su desarrollo como persona.

Los conocidos míos que han viajado a Europa y Japón, me cuentan luego que a esa gente le gusta leer. No sé si es verdad. Pero, por algo ellos están adelantados y nosotros seguimos haciéndoles los mandados.

En todo caso, lo mejor es que a los chicos se les limite el tiempo que pasan frente al televisor o la computadora (cosa bien difícil si mamá y papá trabajan y los críos quedan bajo la supervisión de alguien ajeno a la familia) y se les inculque el hábito de la lectura comprensiva a nivel familiar. Por ejemplo, una revista o libro corto se leen entre todos en un lapso de una semana y luego discuten las ideas principales.

Miro los niños maltratando los libros y negándose a reflexionar sobre ellos cuando los leen. Pienso: oye, qué lástima. No saben lo que se pierden.

domingo, 29 de agosto de 2010

Disturbios en Bocas del Toro.

Al ver por televisión las imágenes de los hechos acontecidos en la hermana provincia de Bocas del Toro a fines del mes de Julio, no pude menos que dolerme de lo que pasó.

Personas que perdieron la visión de uno o ambos ojos, gente temporalmente secuestrada, panameños que murieron y grandes pérdidas económicas por los destrozos materiales: automóviles quemados y comercios destruidos y saqueados. Esto, sin mencionar las condiciones en que quedó el aeropuerto y los bancos de la localidad, llenos de piedras y con las ventanas hechas añicos.

Es muy triste esto último, porque Bocas del Toro se había posicionado firmemente como uno de los lugares con mayor atractivo turístico, pero luego de haber vivido ese clima de inseguridad y haber visto las condiciones en que quedó el aeropuerto, es normal que los extranjeros desistan de su empeño de visitar esa provincia.

¿Cómo pasó esto? Ninguna de las partes asume la responsabilidad. Nuestro gobierno culpa a los sindicatos y los sindicatos satanizan al gobierno. ¿A quién se le cree? ¿Quién tiene la razón?. Yo creo que no se trata de tener la razón, porque ambas partes la tienen, hasta cierto punto.

El pueblo ve con malos ojos a los movimientos populares liderizados por gremios como FRENADESO, SUNTRACS y los sindicatos que surgen de sectores largamente oprimidos por parte de las clases privilegiadas (fincas bananeras y productoras de caña de azúcar), pero, lo cierto es que sin estas luchas, no se habrían alcanzado beneficios para la gente pobre en todas las áreas: salud, educación, alimentación, vivienda, entre otras. Sin una voz valiente que señale los errores de nuestros estadistas, estaríamos a merced de legislaciones inconvenientes para los intereses de la mayoría. El problema es cuando las cosas se salen de control y comienza el vandalismo y el oponerse a todo lo que los gobiernos de turno hagan, sea bueno o malo.

Por otro lado, no me cabe en la cabeza que TODA la "Ley Chorizo" sea mala y que nuestros gobernantes hayan obrado de mala fe al imponerla. Ciertas personas que saben de leyes entresacaron algunas cosas positivas que contiene dicha ley y la presentaron a los medios de comunicación masivos para el conocimiento de los afectados. Sin embargo, coincido con algunos periodistas en que nuestros gobernantes, luego del desastre de Bocas del Toro, deben tomar estos hechos como una oportunidad para eliminar los métodos para reprimir multitudes con perdigonazos y plantearse nuevas alternativas para el control de multitudes que no deje padres de familia discapacitados de por vida.

Pienso que ambas partes deben proceder con cordura y con respeto, recordando siempre que no son el centro del universo y que con comunicación se puede lograr mucho. Como bien lo señaló Benito Juárez, "el respeto al derecho ajeno es la paz".

miércoles, 21 de julio de 2010

La Oración de Intercesión.

El domingo pude ir a la iglesia y, a pesar de encontrarme debilitada por la fiebre, pude rescatar una lección del pasado que ya tenía olvidada: el poder de la oración de intercesión.

El pastor nos decía que es muy importante dedicar buena parte del tiempo de oración a interceder por personas que no pueden o quieren acercarse a Dios para transformar sus vidas conforme a su voluntad.

Con tanta preocupación por las tareas cotidianas descuidamos lo que más importa: que el Señor permite que vivamos para que le sirvamos a los demás y establezcamos su reino en la tierra. Nos concentramos en nuestros propios problemas y al presentar peticiones referentes a las situaciones que nos turban, olvidamos orar por los enfermos, deprimidos, pobres, los gobernantes de las naciones y muchas otras cosas que son de gran estima ante los ojos de Dios.

Al orar por otra persona o grupo, hay que tener en cuenta que nuestro Dios escucha y da respuesta a las peticiones de gente que mantiene su humildad. Cuando leemos los libros de Daniel, Esdras y Nehemías, nos percatamos que, a pesar de que eran justos y obedientes a Dios, no señalaron a los demás como los malos de la película. Confesaron y pidieron perdón por sus propios pecados, los de su familia y los de la nación entera, reconociendo en todo momento la santidad del Señor y la debilidad suya como seres humanos.

Así que, no me resta más que exhortar a mis hermanos en Cristo que no dejen de orar por todos los seres humanos de este planeta, sin olvidarse de que somos humanos y fallamos.

sábado, 10 de julio de 2010

Soy virgen... ¿algún problema con eso?

El sábado anterior al día del día del Padre, conocí a un chico que me pareció muy agradable y respetuoso en su trato hacia mí. Conversamos mucho y, tiempo después, conforme la confianza se establecía entre nosotros, me confesó que, a pesar de su edad (22 años) nunca ha tenido relaciones sexuales. Durante tres años tuvo una novia a la que quiso mucho, pero siempre la respetó. Él se siente avergonzado, porque en la compañía para la que trabaja, los demás se burlan de su condición.

Le contesté que la decisión de mantenerse puro hasta el matrimonio no tiene nada que ver con su hombría, ni con su valor como persona; además, lo felicité por mantenerse fiel a sus valores cristianos. Me sentí agradecida con Dios porque todavía quedan jóvenes que valoran la institución del matrimonio y se guardan durante el noviazgo.

Sin embargo, me preocupa el machismo de la sociedad en la que vivo. A este muchachito lo molestan en su empleo por ser virgen e incluso una secretaria de la compañía puso en tela de duda su masculinidad, todos los días le decía: eres gay, eres gay, eres gay...

Ahora comprendo porqué aquellos chicos que me parecían tan centrados de repente andan en cosas que riñen con la moral cristiana. Sencillamente, no soportan la horrible presión de una sociedad para la que un verdadero varón es el que se harta de alcohol, anda en promiscuidad sexual y de cada diez palabras que dice, tres son vulgares. Lo triste es que la mayoría de los programas de televisión, películas, canciones y publicidad alientan estas conductas, sin advertirle a los jóvenes las posibles repercusiones en su salud física y emocional.

Deberían inventar unas camisetas que digan: SOY VIRGEN Y QUÉ, para estos chicos y chicas que han decidido guardarse.

No faltará quien diga: pero, ya yo no soy virgen, ¿acaso se me debe juzgar por mis decisiones?. Y es cierto, cada quien actúa en su libre albedrío y no considero justo que se critique a la gente por sus actuaciones. Todos cometemos errores, confiando en las personas equivocadas.

Como dijo un prestigioso médico epidemiólogo de mi provincia (en cierta ocasión que fue a la universidad a orientarnos a los estudiantes acerca del HIV y enfermedades de transmisión sexual): el pasado quedó atrás, lo que cuenta son las decisiones que tomemos de hoy en adelante.

¿Qué has decidido tú?

domingo, 20 de junio de 2010

La Fiebre Mundialista ya llegó!!!

Cuatro años después, la fiesta mundialista llega a nosotros. Un evento que involucra - y entusiasma - a la gente de todo el mundo, sin importar nacionalidad, etnia, color de piel, escolaridad, edad, sexo, nivel social o cultural: la Copa Mundial de Fútbol!.

Cada persona, aun cuando no sea un fanático(a) incondicional del fútbol, tiene su equipo favorito. Se hacen apuestas, se preparan incontables platillos étnicos "para celebrar la victoria" de x o y selección, la gente se congrega en lugares públicos, compran camisetas y placas decorativas para vehículos...

¡Es una locura! ¡Es una fiesta! ¡Es una fiebre! ¡Es una moda! Es... guerra. Ya escuché que a algunos jugadores y técnicos los han amenazado de muerte por no obtener los resultados esperados. Todavía recuerdo el trágico caso de Andrés Escobar, cuyos compatriotas afirman que él era todo un caballero y buena persona, y no obstante, ese autogol selló su sentencia de muerte.

Las pasiones se desbordan, sin embargo, no hay que olvidar que es un deporte bonito y no hay que llevar las cosas al extremo.